La salud de la tiroides: Una ventaja para perder peso

(noviembre de 2005) – Una glándula tiroidea poco activa podría ser la razón por la que no puedes perder peso.

Hay una serie de síntomas que pueden indicar que se tiene una tiroides lenta, como fatiga, depresión, aumento de peso, manos y pies fríos, baja temperatura corporal, sensibilidad al frío, sensación de tener siempre frío, dolor en las articulaciones, dolores de cabeza, trastornos menstruales, insomnio, piel seca, ojos hinchados, caída del cabello, uñas quebradizas, estreñimiento, torpeza mental, infecciones frecuentes, voz ronca, zumbidos en los oídos, mareos y bajo deseo sexual.

Debido a que muchos de estos síntomas son generales o aparentemente no están relacionados, muchos profesionales de la salud no piensan en la lentitud de la tiroides como una causa potencial, y la condición no se diagnostica ni se trata.

Determinar la tiroides baja
Para ayudar a determinar la salud de su tiroides, puede tomar su temperatura corporal durante cuatro mañanas seguidas antes de levantarse de la cama. Agite un termómetro de vidrio hasta que esté por debajo de los 95 grados y colóquelo junto a su cama antes de irse a dormir.

Al despertar, coloque el termómetro en su axila durante diez minutos completos. Es importante moverse lo menos posible durante este tiempo. Permanezca inmóvil con los ojos cerrados. No se levante por ningún motivo. Después de diez minutos, registre la temperatura y la fecha.

Esto debe hacerse durante cuatro mañanas consecutivas. Los individuos con tiroides de funcionamiento normal tienen una temperatura corporal basal en reposo entre 97,6 y 98,2. Las temperaturas corporales basales por debajo de este rango pueden reflejar hipotiroidismo o una tiroides poco activa.

¿Qué está causando una epidemia de hipotiroidismo?
La dieta juega un papel importante en la salud de la tiroides. La baja ingesta de yodo conduce a una baja función tiroidea y eventualmente al bocio. La sal yodada estaba destinada a resolver este problema, pero el cloruro de sodio no parece ser un buen sistema de administración.

El estrés ambiental, como los contaminantes químicos, los pesticidas, el mercurio y el flúor, también son duros para la glándula tiroides. Si a esto le añadimos una serie de alimentos conocidos como goitrógenos (bloqueadores del yodo que se consumen con frecuencia, como los productos de soja y los cacahuetes), nos hacemos una idea de por qué están aumentando los problemas de tiroides.

Corrección de los problemas de tiroides
En lugar de limitarse a tomar medicamentos para la tiroides, es muy importante identificar las causas subyacentes de la mala salud de la tiroides. Es posible que tenga que tomar la medicación hasta que haya restaurado suficientemente la función tiroidea saludable. Pero limitarse a tomar medicamentos de sustitución de la hormona tiroidea durante toda la vida no alimenta la tiroides ni corrige su disfunción.

Esto es lo que puede hacer para nutrir su tiroides:

Consuma sólo grasas y aceites saludables.
El aceite de coco virgen y el aceite de oliva virgen extra son las opciones más saludables. El aceite de coco virgen ha ayudado a muchas personas a restablecer la función saludable de la tiroides. Tenga en cuenta que la mayoría de los aderezos comerciales para ensaladas y la mayonesa contienen aceite de soja (un nitrógeno) u otros aceites poliinsaturados poco saludables. Quizás el cambio dietético más importante que puede hacer es sustituir los aceites vegetales a base de soja por aceites de coco y de oliva.

Consuma muchos alimentos ricos en yodo.
El yodo es más abundante en las verduras de mar, los arándanos, el pescado y los huevos. Condimente los alimentos con dulse, una verdura marina, o con polvo de algas en lugar de sal. Utilice la sal marina celta siempre que sea posible; está cargada de minerales, incluido el yodo. Coma más pescado, especialmente los peces de agua fría más pequeños, como el salmón (evite los de granja), las sardinas, la caballa y el pargo, así como el fletán y el lenguado. Evite los pescados más grandes como el atún y el pez espada; suelen tener más mercurio, que interfiere en la función tiroidea.

Tome suplementos de vitaminas y minerales y aceite de hígado de bacalao.
Se ha demostrado que una serie de nutrientes contribuyen a la salud de la tiroides, como el zinc, el selenio, el manganeso, el cromo y las vitaminas B, C, E y A. La glándula tiroidea requiere niveles muy altos de vitamina A.

Evite los goitrógenos.
Los alimentos conocidos como goitrógenos pueden impedir que la glándula tiroidea absorba el yodo; entre ellos se encuentran los nabos, la col, la mostaza, los piñones, el mijo, los cacahuetes y la soja. Hasta que se restablezca la salud de su tiroides, es conveniente que evite por completo estos alimentos o que los consuma con mucha moderación.

Los cacahuetes y la soja están muy presentes en la dieta estadounidense. La soja aparece a menudo en muchos aderezos comerciales para ensaladas, en la mayonesa y en los alimentos envasados que contienen proteína vegetal texturizada (soja), como las hamburguesas vegetales, las barritas energéticas, los aperitivos y los productos de panadería. La leche de soja y el helado de soja se utilizan habitualmente como alternativa a los productos lácteos. Elija sólo alimentos tradicionales de soja fermentada, como el tempeh y la salsa de soja, y consúmalos con moderación.

Conseguir la salud de la tiroides
El mejor enfoque para mantener una tiroides sana y un control adecuado del peso es comer alimentos integrales que nutran la tiroides, añadir los nutrientes recomendados, especialmente el yodo, evitar los alimentos y las sustancias que gravan la tiroides, y limpiar el cuerpo de toxinas y metales pesados.

Si sigue estas pautas, puede esperar ver una mejora en la función tiroidea en pocas semanas. Si necesita perder peso, los kilos deberían desaparecer de forma natural a medida que siga las pautas. A medida que mejore su función tiroidea, puede esperar alcanzar su peso ideal y vivir una mayor calidad de vida.

Cherie Calbom, M.S., es autora de 14 libros, entre los que se incluyen los best sellers The Coconut Diet (Warner), Juicing for Life (Avery) y The Ultimate Smoothie Book (Warner). Obtuvo un máster en nutrición en la Universidad de Bastyr, donde ahora forma parte de la Junta de Regentes.

Únase a ella del 25 de marzo al 1 de abril de 2006 en el Crucero del Coco, un crucero por el Caribe en el que aprenderá a preparar deliciosas recetas que promueven la pérdida de peso y obtendrá planes individualizados para conseguirlo. Para más información, consulte www.gococonuts.com

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