[Marcadores tumorales en el cáncer de testículo]

En los pacientes con tumores testiculares de células germinales, la determinación tanto de la gonadotropina coriónica humana (hCG) como de la alfafetoproteína (AFP) es obligatoria para el diagnóstico y el seguimiento bajo tratamiento. La mayoría de los llamados kits de hCG-beta miden la hCG más la subunidad beta libre. Esto parece ser importante, ya que se han encontrado niveles selectivamente elevados de hCG-beta en algunos pacientes con seminoma. El diagnóstico y el seguimiento deben realizarse siempre con el mismo método, ya que los kits disponibles difieren en cuanto a su especificidad. La determinación de la AFP con anticuerpos poli o monoclonales ofrece resultados comparables. Un aumento de corta duración de la hCG y/o de la AFP durante la quimioterapia se debe a la necrosis celular y no es un signo de progresión del tumor. Los niveles de hCG muy elevados al principio indican un mal pronóstico independientemente de otros parámetros y deben tenerse en cuenta a la hora de tomar decisiones sobre el tratamiento. Los niveles elevados de AFP significan que no puede haber un seminoma puro. Por el contrario, alrededor del 20% de los pacientes con seminoma presentan niveles ligeramente elevados de hCG/hCG-beta, que se sintetizan en las células gigantes sincitiotrofoblásticas y sólo en raras ocasiones en células de seminoma redondeadas y poco visibles. Las determinaciones serológicas de hCG son una prueba más sensible que la inmunohistoquímica. El pronóstico de esta forma especial de seminoma suele ser similar al del seminoma típico y no justifica actualmente un tratamiento más agresivo. No se dispone de otros marcadores altamente sensibles y específicos en el seminoma. No obstante, la fosfatasa alcalina placentaria (PLAP) tiene cierta importancia como parámetro para el seguimiento en los no fumadores. Se encuentran valores falsos positivos en aproximadamente el 20% de los fumadores empedernidos, lo que reduce la especificidad de esta prueba. Se dice que la sensibilidad es de alrededor del 90%. La lactato-deshidrogenasa (LDH) está significativamente elevada, especialmente en presencia de tumores avanzados. La especificidad de la LDH es baja, ya que una variedad de enfermedades no malignas y un daño tisular mínimo pueden dar lugar a niveles séricos patológicos. No obstante, la LDH tiene cierto valor en el seguimiento de los pacientes con marcadores negativos y puede indicar un tumor persistente o una recidiva. Algunos autores han encontrado pruebas de que una LDH inicialmente elevada puede ser un factor pronóstico independiente. La isoenzima LDH 1 se determina fácilmente, muestra niveles elevados en presencia de tumores testiculares de células germinales aunque la LDH total sea normal y es posiblemente más específica. Sin embargo, los datos actualmente disponibles no pueden justificar todavía su aplicación general. (RESUMEN TRUNCADO A 400 PALABRAS)

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